Beneficios del Aikido

Biológicos: A través de su gimnasia especial y método de respiración se logra el mejoramiento del sistema cardio-pulmonar, neuro-muscular y metabólico.

Físicos: Mediante el incremento y el mejoramiento de las aptitudes y capacidades de coordinación motriz.

Técnicos: Los cuales se desarrollan a través del entrenamiento, buscando que los movimientos se automaticen y se hagan inconscientes.

Psicológicos: Se genera una mayor confianza en sí mismo y en el potencial individual, creando habilidad para superar los obstáculos y miedos mentales. Se busca desarrollar una mayor voluntad, autodominio y un conocimiento de las fortalezas y debilidades propias. En el Aikido tradicional no existen competencias. Se considera que el individuo compite consigo mismo.

Filosóficos: Porque el Aikido está fuertemente influenciado e inspirado en el sintoísmo (del japonés Shinto (神道, shintō) y la filosofía Zen (禅)[1]. Se basa en la idea de la armonía, la unidad y la acción conjunta cuerpo-mente-espíritu, mediante la respiración y la concentración que llevan a que cada persona encuentre su propio camino de entendimiento.

Sociales: Porque brinda nuevas perspectivas para las relaciones interpersonales distintas a la violencia, dirigidas hacia la comprensión y el respeto del otro, del entorno, de la naturaleza, y del universo. Los alumnos practican juntos para desarrollar sus habilidades como individuos.

 

[1] La historia religiosa del Japón involucra un largo proceso de influencias recíprocas entre ambas tradiciones religiosas.